jueves, 18 de junio de 2009

Análisis de la parábola del juicio final


Mateo 25,31-46
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- 31Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria 32y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras.
33Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
34Entonces dirá el rey a los de su derecha:
«Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
35Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, 36estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme».
37Entonces los justos le contestarán:
«Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; 38¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; 39¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?»
40Y el rey les dirá:
«Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis».
41Y entonces dirá a los de su izquierda:
«Apartaos de mí, malditos; id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, 43fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis».
44Entonces, también éstos contestarán:
«Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel y no te asistimos?»
45Y él replicará:
«Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo».
46Y éstos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna.


Análisis:


El discurso escatológico que nos narra el fin del mundo y la separación de buenos y malos, el evangelista mateo en el texto 25-31 nos narra el juicio final, el ultimo momento de nuestros días en la tierra, en el cual no hace ver lo pasajero que es nuestra vida.

Dice que DIOS separara a las ovejas de los cabritos, las ovejas representan las personas mansas y humildes de corazón que escuchan la palabra de Dios y la ponen en practica y que están llamados a disfrutar del gozo eterno, por otra parte los cabritos son los renuentes que no escuchan la palabra de Dios y mucho menos la ponen en practica. De manera pues que todos estamos llamados a la santidad y que queda de parte nuestra ser cabritos o ovejas.

El cielo es lo preparado desde la creación. El infierno es el estado fruto del pecado de los ángeles caídos y de los hombres pecadores. Dios quiere salvar a todos, pero los hombres son realmente libres y puedan reaccionar bien o mal.Cielo, o vida eterna, e infierno, o suplicio eterno, premio o castigo por el amor con que se trata al prójimo en sus necesidades. La misericordia llega más allá que la justicia. Es significativa la identificación que hace Jesús del necesitado y sufriente con Él mismo. La solidaridad debe ser la norma del discípulo que quiere alcanzar el reino eterno. Aunque el hombre no sea consciente de ello, Dios contempla las acciones y las omisiones de cada uno, y todos serán juzgados por la calidad de su amor.

1 comentario:

giovanni paolo dijo...

esta parabola nos invita a reflexionar ya que la justicia y nuestras buenas obras iran delante de nosotros en el momento del juicio....el señor en cada parabola nos invita a la conversion y al amor